Nunca antes te había visto tan frágil. Te he recostado sobre una plancha de acero que, a pesar de sostenerte, parece ser ajena a nuestro asunto, así tu cuerpo siempre ha sido ajeno a nosotros.
He colocado tu mirada dentro de un recipiente, tus ojos conservan la frialdad que me diste anoche cuando te pregunté hacia donde se escurría todo el amor que te he dado, que te he insuflado ¿Por que no puedo encontrarlo?
¿Has olvidado todo lo de anoche? Hablabas de un humor dentro de tí acumulandose, fermentando hacia un veneno que se ha permeado a tus pulmones, a tu corazón que me hiere con esas palabras, no pueden ser tuyas, no puedes decirme que no me amas, no despues de todo este tiempo. Si tan solo hubieras mentido, yo creo en casi todo lo que dices, casi.
Nunca antes te había visto tan frágil. Tu esqueleto se oxida rápidamente, flores brotan de las costillas y mueren a los pocos segundos, en su última exhalación despiden un aroma oscuro.
¿No habías contado que una vez me soñaste dando un discurso que era como aguas negras?
lunes
Humor.
Publicado por Aarón Freyre en 1.12.08 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: cuento
Suscribirse a:
Entradas (Atom)